El Elche CF buscará la deseada permanencia cómoda en Primera con varios cambios respecto al equipo que empezó la temporada en verano. Tras la ventana de enero, el club que dirige Christian Bragarnik ha llevado a cabo tres altas (Lucas Olaza, Kike Pérez y Ezequiel Ponce) y cuatro bajas (Axel Werner, Josema Sánchez, Lucas Pérez y Darío Benedetto). Si el conjunto franjiverde sale reforzado o no lo dirá el tiempo y los resultados. Francisco contará con 24 futbolistas de la primera plantilla, más el futbolista del filial John y el serbio Branislav Knezevic, aunque este último sigue sin poder competir por problemas con su ficha.
Edgar Badia y Kiko Casilla serán los encargados de defender la portería franjiverde tras la salida de Axel Werner, que se ha marchado cedido al Arsenal de Sarandí en busca de minutos. Casilla empezó el curso como titular con Fran Escribá pero a partir de la jornada 13 Badia volvió a ganarse el puesto y ahora se mantiene como una pieza fija en el once titular.
En los laterales hay dos hombres por puesto. Mucho se ha especulado durante el año sobre la necesidad de reforzar el costado diestro por las dudas que por momentos han dejado Helibelton Palacios y Antonio Barragán pero la realidad es que el club no ha encontrado nada mejor en el mercado y ambos han rendido a buen nivel en este inicio de 2022. En la izquierda se ha apostado por la cesión de Lucas Olaza, que llega desde Valladolid para aportar competencia a Johan Mojica. Josema Sánchez, que ha puesto rumbo a Zorrilla, ha sido un multiusos durante las últimas temporadas pero el Elche ha buscado un salto de calidad con la incorporación del internacional uruguayo.
En el centro de la defensa Francisco tiene un amplio abanico de posibilidades con Enzo Roco, Diego González, Gonzalo Verdú y Pedro Bigas. A estos se suma el canterano John. El club valoró la opción de reforzar el centro de la zaga pero el extraordinario rendimiento del joven defensor en Copa ante el Real Madrid convenció a Francisco.
En el puesto de mediocentro el conjunto franjiverde suma un efectivo más tras el fichaje de Kike Pérez, centrocampista zurdo de 24 años. Omar Mascarell e Iván Marcone desempeñan la función de pivote, por delante de la línea defensiva, acompañados de Gerard Gumbau, Raúl Guti y Kike Pérez.
Por otro lado, y aún teniendo en cuenta la polivalencia de muchos de los jugadores de ataque del Elche, la mediapunta tiene nombre y apellidos: Javier Pastore. El talentoso futbolista argentino todavía no ha brillado y en la segunda parte de la competición tratará de reivindicarse. A las órdenes de Francisco y entrenando con el equipo también está la perla serbia Knezevic, que sigue sin poder competir por problemas burocráticos.
En los extremos Fidel, Tete Morente, Josan y Pablo Piatti se repartirán los minutos. Diferentes alternativas y estilos de juego que el técnico franjiverde podrá utilizar según le convenga en cada partido y situación.
Y en ataque está la mejor noticia del mercado de fichajes para el Elche. Lucas Boyé seguirá siendo la principal referencia ofensiva ilicitana. El goleador argentino estará acompañado por Pere Milla, si bien es cierto que con Francisco ha actuado más en el costado zurdo, Guido Carrillo y Ezequiel Ponce, este último recién llegado del Spartak de Moscú. Los que han tenido un efímero paso por el Martínez Valero han sido Darío Benedetto y Lucas Pérez, ambos han dejado un importante beneficio económico tras abandonar el club para jugar en Boca Juniors y Cádiz, respectivamente.
UNA BALA EN LA RECÁMARA
Además, el Elche CF cuenta con una ficha libre que podría utilizar para incorporar un futbolista libre o en el paro, es decir, sin equipo, como ya pasó el año pasado con Helibelton Palacios y Pablo Piatti. “Si hubiese algún jugador que la dirección deportiva y el cuerpo técnico considerasen que puede ser importante, lo valoraríamos y se incorporaría”, afirmó el presidente Joaquín Buitrago ayer en la presentación de Olaza.

Así queda la plantilla del Elche CF 21-22 tras el mercado invernal. / La Pizarra del Míster