Víctor Chust afronta su segunda temporada como jugador del Elche con la máxima exigencia. El central valenciano, que el este verano ha pasado a ser propiedad franjiverde después de que el club ejecutara la opción de compra pactada con el Cádiz, fue protagonista en el programa A Todo Gol de TeleElx, donde analizó el contundente 0-5 encajado ante el Barcelona y puso ya el foco en la visita de este viernes al Racing de Santander.
El defensa considera que el resultado frente al conjunto azulgrana no refleja por completo el trabajo realizado por el Elche, especialmente durante los primeros 45 minutos: “Al final, quitando los dos errores de la primera parte, es una gran primera mitad. Tuvimos la posesión”, explicó Chust, que reconoció que tras el descanso el equipo tuvo que asumir más riesgos al encontrarse por debajo en el marcador: “Hay muchas cosas que mejorar. Estábamos por debajo y había que arriesgar más. Hicimos una buena primera parte y teníamos que mantener la intensidad”.
El 0-5, sin embargo, ha dejado huella en el vestuario: “El marcador mancha el buen trabajo que hicimos y por eso estamos dolidos”, admitió el central, aunque pidió perspectiva al recordar que la temporada acaba de comenzar: “Es muy pronto. Tenemos muchas cosas que mejorar”.
La derrota tuvo además un componente especial por producirse en el estreno del equipo en casa. Chust lamentó no haber podido recompensar el apoyo de la afición con un resultado positivo: “Sabíamos que iba a ser difícil, sabíamos que iba a estar el campo lleno y duele no dedicarles al menos un punto. Estamos contentos por volver a casa, sentimos su apoyo y estamos jodidos por esa parte”, señaló.
Ahora, el Elche quiere cambiar el rumbo lejos del Martínez Valero. El Racing de Santander aparece como la primera oportunidad para reaccionar y el defensa espera ver una versión más cercana a la mostrada en el duelo ante el Deportivo: “Ahí vamos a mejorar lo que hemos hecho mal y se va a ver algo más parecido al partido contra el Dépor. Veremos a un Elche que lo va a dar todo”, aseguró.
Chust también explicó las diferencias entre el modelo actual y el de la pasada temporada con Eder Sarabia. Aunque considera que ambos planteamientos tienen similitudes, existe una diferencia importante en la forma de defender. “Son muy parecidos, pero la única gran diferencia es la defensa al hombre. Te puede dar mucho, pero también te expones más. Ahora es ser un poco más un bloque y creo que nos está yendo bien, a excepción de ayer”, apuntó.
Preguntado por la necesidad de reforzar la plantilla, Chust evitó entrar a valorar las decisiones de la dirección deportiva: “No soy quien valora eso. Cuantos más haya, más competencia. Si viene gente será bienvenida, pero si no, lo sacaremos nosotros adelante”, aseguró.
Tampoco quiso confirmar que el equipo se haya debilitado respecto al curso anterior: “Está claro que ningún año va a ser igual. La gente que ha venido está capacitada, tiene que coger ritmo y se verá en las próximas jornadas. Si viene alguien estaremos para ayudarle”, indicó. En su opinión, todavía es demasiado pronto para extraer conclusiones.
Importante desde el primer día
A nivel personal, Chust se mostró especialmente satisfecho con el protagonismo que está teniendo en el equipo: “Estoy muy contento. Desde que llegué aquí me acogieron de forma magnífica. Me siento muy importante y así es más fácil rendir. Ahora estoy siendo importante y lo agradezco”, afirmó.
El Elche apostó definitivamente por él tras su cesión del pasado curso. El central explicó cómo se gestó la operación con el Cádiz: “Estuvimos todo el verano llamándonos. Cuando acaba la liga me lo hicieron saber. Matizaron con el Cádiz y ahora espero devolver esa confianza”.
Con el objetivo de la permanencia como telón de fondo, Chust considera complicado señalar desde tan pronto qué equipos estarán implicados en la lucha por evitar el descenso: “Es difícil porque venimos del año pasado y de esa lucha por la permanencia. Obviando los grandes de arriba, todos pueden estar, porque posiblemente esté más apretada que el año pasado”, valoró.
Y si hay una asignatura pendiente respecto al curso anterior, es el rendimiento lejos de Elche. El equipo fue muy sólido en casa, pero sufrió especialmente a domicilio. Chust confía en que esa dinámica cambie esta temporada: “Ojalá repetir lo de casa y fuera aprendimos el año pasado. Está claro que lo afrontamos de manera diferente para conseguir puntos fuera de casa”.
El primer examen llegará este viernes en Santander. Después del duro golpe ante el Barça, el Elche busca una reacción inmediata para demostrar que el 0-5 fue un tropiezo y no una señal de lo que está por venir.