El 4 de junio de 2017 el Elche era derrotado en el Ramón de Carranza y caía por tercera vez en su historia al pozo de la Segunda B. Por aquel entonces, quién iba a pensar que el técnico que habría de guiar al conjunto franjiverde en su periplo por la categoría de bronce estaba en ese momento entrenando en la provincia tailandesa de Ratchaburi. José Rojo Martín, ‘Pacheta’, el entrenador del ascenso a Segunda, ha conseguido en apenas seis meses devolver la sonrisa a los aficionados franjiverdes y que en el Elche solo se hable de fútbol.
Tras la pérdida de confianza en el proyecto de Vicente Mir y las dudas palpables con ‘Josico’, el Elche se lanzó a la piscina y apostó por la contratación de un entrenador al que, a pesar de disponer de buenas temporadas en Segunda B, le faltaba hacer algo grande en la categoría. Con la perspectiva del paso del tiempo, se puede asegurar que ‘Pacheta’ ha sido para el Elche una bocanada de aire fresco. Desde el primer día en su presentación, ya dejó claro que llegaba a la entidad franjiverde porque creía en el equipo y para ascender.
En lo deportivo, el Elche de ‘Pacheta’ tenía por delante once partidos de competición y se movía en una situación muy peligrosa porque en las últimas jornadas se enfrentaba a los rivales directos. El equipo estaba clasificado tercero, a cuatro puntos del segundo y con tres de ventaja sobre el quinto. Los franjiverdes solventaron con un 2-0 el estreno de ‘Pacheta’ en el Martínez Valero ante la Llagostera. En esas once finales del último tramo de competición regular, el Elche no hincó la rodilla ni una sola vez. Cuatro victorias y siete empates. Una racha que se prolongaría en el playoff.
Los ilicitanos firmaron en la fase de ascenso cinco victorias en seis partidos y superaron al Murcia, Sporting B y Villarreal B, siendo el filial del submarino amarillo, en el último duelo, el único equipo capaz de derrotar al Elche de ‘Pacheta’. La derrota más dulce. La del ascenso en la Ciudad Deportiva del Villarreal.
En la pasada campaña, ‘Pacheta’ enlazó 16 pruebas sin perder, igualando la mejor racha de partidos invicto de un entrenador debutante, la de Carriega en la 82/83, y se quedó a cinco choques del récord absoluto de César Rodríguez en la temporada 57-58. Por otro lado, el Elche solo estuvo eliminado 42 minutos durante todo el playoff.
El Elche volvía en poco más de un año a la categoría en la que, como mínimo, debe estar, la división de plata del fútbol español. Con la llegada de Pacheta se acabaron los “directiva, dimisión”, “Sepulcre, vete ya”, “jugadores, mercenarios” y “esa camiseta no os la merecéis” que se escucharon allá por el mes de febrero en algunos partidos en el Martínez Valero.
No se puede pasar por alto otra de las extraordinarias gestiones del técnico leonés. La suplencia del buque insignia del Elche, Juan Francisco Martínez Modesto, ‘Nino’. ‘Pacheta’, enterado del precedente de un ‘Josico’ muy criticado por la afición tras los rumores acerca de una posible salida del pichichi franjiverde en el mercado invernal. El propio Nino fue el encargado de quitarle la razón a Pacheta, y a la vez de dársela. El míster lo dosificó y aprovechó de revulsivo en las segundas partes, con los rivales cansados. El ‘Cañonero de Vera’ firmó siete dianas en el último tramo de competición, cuatro desde el banquillo, y se consolidó como el gran futbolista de la fase de ascenso blanquiverde, quedando máximo goleador con cuatro tantos.
En definitiva, ‘Pacheta’ es sin ninguna duda uno de los tres mejores entrenadores del siglo XXI en la entidad franjiverde, junto a Fran Escribá y José Bordalás. Por todo lo señalado, no es de extrañar que seguramente el “fichaje” que más ilusiona en las gradas del Martínez Valero de cara a la temporada 2018/2019 sea el del propio ‘Pacheta’. Un entrenador que ha devuelto la sonrisa a una ciudad que ha sufrido dos descensos en tres años, pero que ya está de vuelta junto al gurú de Salas de los Infantes.