Hoy ha fallecido en Valencia Tomás Salvador Vives Antón.
Nacido en Elche, hijo de Salvador y Ana María, Tomás estudió con los Jesuitas de Santo Domingo en Orihuela, donde ya destacaba regularmente como “príncipe en todas las asignaturas”. Más tarde iría a la Complutense en Madrid donde estudiaría la licenciatura en Derecho, completando los estudios en tan sólo 3 años mientras ejercía como columnista deportivo. A los 26 años comienza su trayectoria profesional como fiscal en Jaén, para pasar posteriormente a la Audiencia de Valencia también como fiscal y como profesor agregado de la Facultad de Derecho. Universidad en la que se doctoraría con la máxima distinción y llegaría a ser Vicerrector de esta. Catedrático de Derecho Penal primero en la Universidad de Alicante y posteriormente en la de Valencia, Letrado del Tribunal Constitucional, Vocal del Consejo General del Poder Judicial, Magistrado del Tribunal Constitucional y Vicepresidente del mismo presidiendo la Sala Segunda, por citar algunos puestos destacados.
Tomás Vives ha compaginado permanentemente su etapa docente y pública con una etapa (más desconocida en general), de investigación científica, cada vez más intensa y profunda que ha continuado hasta nuestros días, y que le convierten en uno de los científicos en el ámbito jurídico y de la filosofía del derecho más relevantes de nuestros días. No sólo en España sino también en Europa e Iberoamérica. Es autor de innumerables libros y manuales en el ámbito del derecho penal y las libertades públicas con los que han estudiado casi todos los juristas actuales. El número de publicaciones científicas en revistas y libros se hace innumerable Ha sido director de más de una decena de tesis doctorales y es autor de obras como “Libertad de prensa y responsabilidad criminal” (la regulación de la autoría en los delitos cometidos por medio de la imprenta) (1977), “La reforma penal de 1989”, “La libertad como pretexto (1995)” o “Fundamentos del sistema penal: acción significativa y derechos constitucionales (2011)”, que son un referente en los diversos temas que en ellos se acomete.
Premio Extraordinario de Doctorado en 1973, Tomás Vives ha sido reconocido y galardonado con el I Premio Ihering del Instituto de Derechos Humanos “por su excepcional trayectoria como jurista que se ha distinguido por su contribución doctrinal a la defensa de los derechos y libertades fundamentales y por su trabajo profesional en los Tribunales y en las más altas instituciones del Estado, en la garantía de los mismos”(2019), el “Premio Relevancia Social del Consejo Social de la Universidad Miguel Hernández (2016)” o con la “Distinción por la Defensa de los Derechos y Libertades Constitucionales de la Generalidad Valenciana” (2019), entre otros. Está en posesión de la “Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort” (1996) y la “Medalla de la Orden del Mérito Constitucional” (2005)
Convencido social-demócrata, siempre se mantuvo por principio al margen de la política. Su grandeza intelectual y científica no impidieron que Tomás Vives haya sido también una mejor persona, sencilla y humilde. Amante de su familia y sus amigos, de su ciudad, Elche, a la que regresaba en cada ocasión, amante de la literatura, de la pintura, del futbol o incluso del motor, del que era un profundo conocedor. Generoso y comprometido con la sociedad que le rodea Tomás Vives ha sido una persona inspiradora que inducía, ayudaba y enseñaba a los que le rodeaban no sólo a crecer intelectualmente, sino a crecer también como persona. No en vano es considerado y querido como un auténtico maestro por multitud de discípulos y compañeros que ha tenido a lo largo de su vida profesional. Amigos, cariño, admiración y respeto en todos los ámbitos es lo que deja hoy Tomás Vives.
Se marcha un ilicitano ilustre, quizás desconocido por humilde, siendo el más grande de los científicos que esta ciudad ha dado hasta la fecha.