La cuenta atrás para la vuelta de las competiciones oficiales a finales de diciembre ha comenzado y el Elche CF tiene por delante el difícil reto de recortar ocho puntos en las 24 jornadas de Liga que restan. El objetivo es ambicioso y exigente, ningún otro club en una situación similar ha conseguido salvar la categoría. Pero los franjiverdes se han acostumbrado a las gestas y los milagros en las últimas temporadas y el equipo echará el resto. Precisamente, de cara a retomar la Primera División los argentinos Nico Fernández y Lautaro Blanco son dos de las grandes esperanzas para que el Elche ofrezca una mejor versión de la que ha mostrado hasta ahora.
Los dos están dando sus primeros pasos en el Martínez Valero, sobre todo Blanco, que acaba de aterrizar hace apenas un mes. Además, ambos son apuestas a futuro del club, ya que por su juventud tienen un gran potencial y margen de crecimiento. De hecho en su país muchos piensan que son el futuro de la Selección Argentina. Sin embargo, el rendimiento puede ser inmediato para mejorar las prestaciones de un Elche ha estado lejos de una buena versión en las primeras 14 jornadas de Liga.
Nico Fernández firmó por el club ilicitano en la recta final del pasado mercado estival. El joven jugador zurdo de 22 años se formó en las categorías inferiores de San Lorenzo hasta llegar a debutar con el primer equipo. Dado su rendimiento y tras el traspaso de Johan Mojica al Villarreal a última hora, Christian Bragarnik escogió a su compatriota para reforzar el costado izquierdo. El mal inicio del Elche en Liga y las prisas por encontrar soluciones provocaron que, el por aquel entonces técnico Francisco, tuviera que echar mano de él para el duelo ante el Athletic, seguramente una decisión apresurada porque apenas tuvo tiempo de adaptación.
Tras un estreno complicado en el que marcó un gol en propia portería y vivió un infierno tratando de parar al ciclón Nico Williams que fue aquella tarde. A partir de ahí ha contado con minutos sueltos entrando desde el banquillo en otros tantos partidos, dejando buenas sensaciones sobre todo en la visita del Real Madrid. Con Carlos Clerc y el refuerzo de Lautaro Blanco, Nico está actuando en los últimos encuentros en una posición más adelantada, donde en los amistosos de preparación ha exhibido su buen disparo desde fuera del área. Sin ir más lejos, ayer anotó un hat-trick en el entrenamiento ante el Athletic Club Torrellano (7-0). “Estoy muy contento porque cada vez me siento más a gusto y con más confianza”, aseguró tras el partido.
Cabe destacar que Nico Fernández incluso formó parte de la prelista del seleccionador Lionel Scaloni para participar con Argentina en el Mundial de Catar, en el que el combinado albiceleste ha alcanzado la final. En el Elche ha firmado por cinco temporadas.
Por su parte, Lautaro Blanco está llamado a darle un salto de calidad a la plantilla en el costado zurdo. A sus 23 años ha apostado por salir del club de su vida, Rosario Central, para poner rumbo a su primera aventura en Europa. El lateral ha demostrado compromiso al incorporarse a la plantilla a mediados de noviembre tras finalizar el curso en Argentina, a pesar de que no podrá ser inscrito para disputar partidos oficiales hasta enero. Hasta la fecha ha participado en los cuatro amistosos que ha llevado a cabo el club en este periodo de puesta a punto.
Su fichaje se cerró en agosto y es otra de las grandes apuestas que ha hecho Bragarnik para crear patrimonio en el Martínez Valero. También ha firmado por cinco años y está llamado a ser otro de los buenos jugadores argentinos que llamen a la puerta de la Selección, aunque de momento mantiene los pies en el suelo y sólo piensa en ayudar al Elche a conseguir la permanencia.
Machín tiene en Nico y Lautaro a dos buenos futbolistas cuyo futuro a medio largo plazo es muy prometedor. El reto está en sacarles ya un buen rendimiento porque la competición no espera a nadie y el Elche está muy necesitado de puntos. La banda izquierda franjiverde tiene acento argentino y los aficionados ilicitanos esperan muchas alegrías. A ellos se suma la recuperación de Fidel, una pieza fundamental que la campaña pasada aportó cinco goles y siete asistencias.