El milagro de la salvación, que ya era inverosímil, es ya prácticamente una cuestión de fe, pero no será por falta de ganas y de pundonor. El equipo de Machín empató este sábado contra el Valladolid por 1-1 tras un partido que, por ocasiones, por empuje y por juego, mereció ganar. De nuevo, la mala suerte y la falta de puntería se aliaron para impedir a los ilicitanos sacar algo positivo frente a la escuadra de Pacheta.
Hablamos de mala suerte porque en el minuto 3, un balón rebotado acabó en el primer y único gol del partido. Una pared en la esquina izquierda en un ataque del Valladolid continuó con un centro defectuoso de Olaza que aprovechó forzado Larin, cuyo tiro golpeó en Magallán para despistar a Édgar Badia y abrir el marcador (0-1). Una cadena de despropósitos, fiel reflejo de la historia del Elche en la presente temporada.
El tanto del equipo pucelano no amainó los ánimos de los ilicitanos, que hicieron de tripas corazón y trataron de buscar la igualada. Las ocasiones se sucedieron con mayor o menor claridad, pero lo cierto es que los locales rozaron el empate. Sobre todo, en un remate de cabeza de Boyé que, cegado por el sol, no logró apuntar cuando estaba en posición franca de gol.
Llegó el descanso y comenzó una segunda parte que siguió por los mismos derroteros. Un Elche volcado sobre el campo de un Valladolid dedicado a perder tiempo y a detener el juego. Con el paso de los minutos, Machín movió piezas para ganar presencia en ataque y lograr el ansiado tanto. En la reanudación entraron Tete Morente y Ponce por Carmona y Nteka. Más tarde, Lautaro por Clerc, y en la recta final Guti por Gumbau y Nico Fernández por Roco, con cambio de dibujo incluido.
La insistencia franjiverde encontró premio en un final de infarto. Díaz de Mera concedió 9 minutos de tiempo añadido, pero se alargó hasta los 13 minutos por diferentes sucesos. El primero, la lesión de Larin, que en un claro contragolpe sufrió un tirón que le obligó a ablandar el terreno de juego dejando a su equipo con diez jugadores. Después, el tanto del empate: Tete Morente enganchó un rechace dentro del área, su tiro dio en un defensa y entró. Igualada y estallido de alegría en la grada.
El Elche se lanzó a certificar la remontada, pero el gol no iba a llegar pese a dos ocasiones claras de Raúl Guti. Lo que sí ocurrió fueron dos expulsiones por parte del Valladolid: la primera de Roque Mesa, al ver dos amarillas, y la segunda de Hongla, por protestar. Con el equipo visitante con ocho jugadores, los ilicitanos trataron de conseguir la épica, pero ya no hubo tiempo para más. Empate de orgullo, pero punto insuficiente para creer en el milagro.
Ficha técnica
Elche CF, 1: Édgar Badia; Carmona (Tete Morente, min. 45), Palacios, Magallán, Roco (Nico, min. 85), Clerc (Blanco, min. 62); Mascarell, Gumbau (Raúl Guti, min. 71), Fidel; Nteka (Ponce, min. 45) y Lucas Boyé.
Real Valladolid, 1: Asenjo; Fresneda, Joaquín (Javi Sánchez, min. 62), El Yamiq, Olaza (Escudero, min. 72); Aguado (Roque Mesa, min. 55), Hongla, Iván Sánchez (Machís, min. 62), Óscar Plano (Kike Pérez, min. 72), Plata; y Larin.
Goles: 0-1, Larin (min. 3); 1-1, Tete Morente (min. 90+5).
Árbitro: Díaz De Mera (comité castellano-manchego). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Gumbau, Tete Morente y Pere Milla. Expulsó por doble amonestación a los visitantes Roque Mesa y Hongla.
Incidencias: partido correspondiente a la 25ª jornada de la Liga Santander (Primera División), disputado en el estadio Martínez Valero (Elche) ante 18.972 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria del ex jugador del Elche Pelayo Novo, recientemente fallecido.