Creer en la permanencia del Elche ya es cuestión de la más absoluta fe. El equipo de Machín cayó ante el Espanyol en el tiempo de descuento y queda a expensas de que el tiempo certifique su descenso a Segunda si un milagro de proporciones estratosféricas no lo remedia en las 16 jornadas que restan de campeonato.
Lo cierto es que el Elche mereció ganar al conjunto perico, por juego, por convicción y por ocasiones, pero la realidad del equipo ilicitano es la falta de acierto en el área. Sobre todo, en el área rival, donde realmente se deciden las victorias. Lo positivo es que el equipo ilicitano fue capaz de generar numerosos acercamientos y ocasiones de gol, pero lo negativo es que la puntería y la pegada brillan por su ausencia.
Ponce, absolutamente negado de cara a gol. Boyé, sin acierto a la hora de encontrar huecos. Gumbau, sin fortuna en tiros lejanos. Hasta Palacios rozó el gol en una acción en la que intervino con reflejos Pacheco, guardameta visitante que, dicho sea, fue el mejor de su equipo.
La primera mitad, que arrancó con un ritmo vertiginoso por parte de ambas escuadras, terminó sin goles pero con más ocasiones locales, con la sensación de que en la segunda mitad, esta vez sí, el Elche podía rematar el choque. Tras la reanudación, Édgar Badia evitó el tanto de Puado en el único acercamiento con peligro real del Espanyol, y fue el Elche el que siguió siendo protagonista en campo contrario. Sin embargo, en el último tramo del encuentro, Carmona vio la roja por segunda amarilla y, desde ahí, el partido cambió.
En inferioridad numérica, el Elche de Machín perdió el control y fue el Espanyol el que sí tuvo acierto para aprovechar la nueva situación. El conjunto de Diego Martínez se llevó todo el botín y lo hizo de la forma más cruel: con un gol en el tiempo añadido por medio de Darder, que empalmó un soberbio derechazo ante el que nada pudo hacer Badia. Sensación de impotencia en el césped y en la grada, conscientes de que la oportunidad para seguir enganchados al tren de la salvación prácticamente se escapó.
Pese a ello, toca limpiarse las heridas y volver a levantarse para seguir compitiendo. El Elche ya no tiene nada que perder, y solo el devenir de las próximas jornadas dirá si de verdad queda algo por ganar. Lo que sí que hay son motivos por los que pelear: la afición, el escudo y la historia. El próximo viernes 24, nuevo duelo en el Martínez Valero: Elche-Betis a las 21:00.
Ficha técnica
Elche CF, 0: Édgar Badia; Carmona, Palacios, Roco, Magallán (Bigas, min. 46), Clerc; Mascarell, Gumbau (Gonzalo Verdú, min. 90), Fidel (Josan, min. 87); Ponce (Nteka, min. 75) y Lucas Boyé.
RCD Espanyol, 1: Pacheco; Óscar Gil (Melamed, min. 85), Sergi Gómez, Gragera, Oliván (Simo, min. 76); Vini De Souza, Darder, Denis Suárez (Edu Expósito, min. 76), Rubén (Pierre-Gabriel, min. 63); Puado (Aleix Vidal, min. 63) y Braithwaite.
Goles: 0-1, Darder (min. 90+2).
Árbitro: Del Cerro Grande (comité madrileño). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores visitantes Óscar Gil, Oliván y Edu Expósito. Expulsó con doble amarilla al local Carmona.
Incidencias: partido correspondiente a la 22ª jornada de la Liga Santander (Primera División), disputado en el estadio Martínez Valero (Elche) ante 18.963 espectadores. Antes del inicio del choque se guardó un minuto de silencio en memoria del ex jugador del Elche CF, Rodri, y las víctimas del terremoto de Turquía y Siria.