Psoe y Compromis han sacado adelante el presupuesto municipal de 2019 de 225’7 millones de euros, con el rechazo de la oposición en bloque, y después de seis meses con las cuentas prorrogadas de 2018.
El primer pleno ordinario de la legislatura empezó a lo grande, el debate de los presupuestos municipales de 2019, después de 6 meses con las cuentas prorrogadas de 2018. Una sesión larga, con nuevos nombres en las portavocías de los grupos, la presencia de Vox por primera vez y donde el capítulo de inversiones, con 39 millones de euros, ha protagonizado el debate, porque la oposición duda que vayan a realizarse. Según la edil de gestión Financiera, Patricia Maciá, son unos presupuestos realistas, rigurosos, que se ajustan a las necesidades sociales y también inversores.
Para este 2019 el presupuesto total de ingresos asciende a 225,7 millones de euros, por los 222,4 millones de gastos. Según Maciá cumplen con 3 premisas. En el apartado social, ha destacado el aumento de la partida de las ayudas al pago el recibo del IBI, que pasa de 600.000 a 1 millón de euros para atender a las más de 7.600 solicitudes.
Otro aspecto importante es el pago de la deuda, que pasará de 119 millones de euros en 2015 a alrededor de 29 millones a finales de año. Además de apostar por las inversiones, con un presupuesto de 39 millones para hacer realidad más de 50 proyectos, cumplir con la mejora de los servicios y espacios públicos, con los ciudadanos y los colectivos. El presupuesto de 2019 ha salido adelante con el apoyo de PSOE y Compromís y los votos en contra de PP, C’s y Vox.
Rechazo de la oposición
La oposición no ha dudado en votar en contra de los presupuestos de 2019. Aseguran que son irreales, dejan de lado la bajada de impuestos y también ponen en duda que las inversiones anunciadas por valor de 39 millones puedan llevarse a cabo.
Meses después de la primera negativa de la oposición a los presupuestos, la historia ha vuelto a repetirse. PP y C’s mantienen su rechazo y en esta ocasión Vox, como en su día Ilicitanos por Elche, también se ha unido. El PP ha rechazado estos presupuesto por irreales, los más ficticios de la historia de la democracia, pero además según su portavoz Pablo Ruz, responden a una visión parcial de la ciudad e intentan vender humo con numerosas inversiones prometidas que, ha dicho, no van a llevarse a cabo.
Muy claros han sido también en C’s, quienes han dejado claro que no les gusta el presupuesto de 2019, ni en la forma ni en el contenido, porque no hacen ciudad ni han tenido en cuenta a la oposición. Y en el capítulo de inversiones, han recordado que la última vez que las gestionaron dejaron la ciudad patas arriba.
Y se estrenaba Vox en un pleno ordinario. Han señalado que el presupuesto es el reflejo de un Ayuntamiento no comprometido con la ciudad y los ilicitanos, que no apuesta por una rebaja de impuestos y que subvenciona a la ideología de género y los lobby LGTBI. Y sobre las inversiones, tienen claro que no se van a realizar.
Según Cerdá, la prioridad del equipo de gobierno es fomentar el valenciano y catalanizar la vida de los ilicitanos, unas ideas muy alejadas de lo que concibe Vox. En este sentido, Maciá ha aplaudido esta afirmación porque «cuanto más alejados estén de las políticas de Vox, más avanza la ciudad». En el segundo turno de intervenciones, Cerdá ha asegurado que el PSOE lleva en el ADN la tomadura de pelo y ha calificado a Maciá de Caradura, mientras que Héctor Díez, ha pedido huir de descalificaciones al contrario político.
Apuesta inversora
A pesar de las críticas de PP, C’s y Vox a las cuentas de 2019, la edil de Gestión Financiera, Patricia Maciá, ha destacado la capacidad inversora de estos presupuestos para llevar a cabo proyectos de mejora de los servicios públicos, el plan de eficiencia energética, la renovación de la Oficia de Turismo o el Gran Teatro. Además, apuestan por infraestructuras educativas gracias al Plan Edificant, del que se llevarán a cabo 10 proyectos en este ejercicio por más de 4 millones de euros.
Y desde Compromís, han asegurado que son unos presupuestos que piensan en las futuras generaciones y no en las siguientes elecciones y con políticas valientes. Unas cuentas que priorizan los importante, garantizan el horizonte de vida signa y tienen la vista puesta en el proyecto de Elx 2030.