A pocos días de que el Elche inicie la pretemporada, Martín Anselmi ha comparecido en una entrevista concedida a los medios de comunicación del club franjiverde. El técnico argentino ha dejado claro que afronta el reto con ilusión, convencido de que llega a la entidad en el momento ideal para construir su proyecto y con el objetivo de dar continuidad a la identidad futbolística que consiguió el ascenso y la permanencia en Primera División.
Anselmi aseguró sentirse plenamente integrado desde su llegada: “Contento, activo. Hemos venido antes para interiorizarnos bien en la ciudad, en el club y trabajar en la pretemporada. Nos toca llegar temprano y nos vamos tarde. Se me pasa rápido el día, lo que quiere decir que lo estamos pasando bien”, explicó.
El entrenador considera que iniciar el proyecto con toda la pretemporada por delante y con el mercado de fichajes todavía abierto supone una ventaja importante. Considera que este escenario le permitirá conocer de primera mano a la plantilla, descubrir qué puede aportar cada futbolista y detectar con mayor precisión las necesidades del equipo para reducir el margen de error en la confección del equipo.
Sobre los motivos que le llevaron a aceptar la propuesta del Elche, Anselmi confesó que el club ya le había llamado la atención meses atrás, cuando visitó el Martínez Valero la pasada temporada. Entonces pudo comprobar el crecimiento de la entidad y el fuerte vínculo que mantiene con la ciudad: “Me encontré con gente que abarca muchas tareas y que, al mismo tiempo, tiene una gran ambición por cuidar todos los detalles. Eso comulga con mis valores. Sentí que el club y yo caminamos por el mismo sendero”.
Uno de los aspectos que más destacó fue la identidad futbolística que el Elche ha construido en los últimos años y que pretende mantener: “Generar identidad es una de las cosas más difíciles en el fútbol. Me encanta la forma en la que aquí se consiguen los resultados. Eso vale más que cualquier triunfo. Que el hincha no venga solo a verte ganar, sino también a verte jugar”.
En este sentido, elogió el trabajo realizado por el anterior cuerpo técnico, al que considera valiente por mantener una idea reconocible en Primera División: “Hablamos el mismo idioma. Con algunos matices, pero nuestra responsabilidad es seguir dando esa identidad para que la afición siga creyendo en lo que hacemos”.
Aunque evitó profundizar en cuestiones tácticas, sí avanzó algunos principios que marcarán a su equipo. La valentía con balón seguirá siendo una seña de identidad, aunque también quiere que el Elche aprenda a competir cuando no pueda imponer su juego: “Hay aspectos que no son negociables. Hablar de valentía y competitividad en campo rival me nace. Pero también habrá momentos en los que el rival nos controle y tendremos que saber sufrir y competir. Quiero un equipo que provoque el error del rival y, cuando recupere el balón, siempre busque el gol”.
Respecto a su metodología de trabajo, Anselmi explicó que pretende que los entrenamientos reproduzcan las situaciones reales de un partido para facilitar la toma de decisiones de los jugadores: “Uno entrena para ser mejor y también para equivocarse. Queremos que el futbolista sienta en cada entrenamiento algo lo más específico posible para que luego encuentre esas soluciones durante los partidos”.
Con el inicio de la pretemporada el próximo miércoles, el técnico reconoció que una de sus mayores motivaciones será conocer al grupo y construir una dinámica de trabajo sólida: “Trabajamos con seres humanos y crear esa dinámica diaria es determinante. Tengo muchas ganas de conocer a los jugadores para mejorarlos, pero también para que ellos nos hagan mejores a nosotros. El futbolista te hace mejor entrenador y nuestro deber es elevar sus límites. Si somos capaces de conseguirlo, la temporada será mejor que la anterior”.
Por último, Anselmi quiso dirigirse directamente a la afición franjiverde, a la que considera una pieza fundamental para alcanzar los objetivos del equipo: “Que sigan creyendo porque los necesitamos. Soy consciente de que un equipo tiene que transmitir de dentro hacia fuera, pero no hay nada más lindo que sentirse apoyado”.