Oportunidad ilusionante a la par que compleja la que afronta Sebastián Beccacece en el banquillo del Elche CF. Su primera aventura en Europa. La apuesta de relevar a Pablo Machín por el técnico rosarino es, cuanto menos, arriesgada porque corre el riesgo de desgastarse hasta el punto de que la plantilla y el entorno pierda la confianza en él, si no refuerza su idea de juego con buenos resultados. El objetivo es adelantar y ganar todo el tiempo posible en cuanto a la planificación deportiva de la próxima temporada en Segunda pero todavía restan once jornadas del presente campeonato en Primera y el equipo tiene que seguir compitiendo. El estreno de BKCC en el Martínez Valero, como se preveía, no ha sido el mejor porque los ilicitanos encajaron una goleada en casa ante el FC Barcelona (0-4), el peor rival posible, líder destacado de la categoría.
Para el primer partido existe la coartada de que te has enfrentado al adversario más complicado pero el Elche tiene la obligación de continuar con la línea de mejoría que había mostrado en las últimas semanas con Pablo Machín. BKCC introdujo variaciones importantes en su estreno, pero lo cierto es que el equipo tuvo escasas opciones de sacar algo positivo en el duelo ante un Barça que, sin pisar demasiado el acelerador, se llevó una cómoda victoria del Martínez Valero.
La alternativa de Omar Mascarell como central para mejorar la salida de balón desde atrás podría tener continuidad en la recta final del campeonato. El canario fue de los mejores del partido en el bando franjiverde. Siempre bien colocado y contundente en los duelos. Su inteligencia táctica y posicional hacen que no desentone en esa demarcación. Pero lo que ganas en la última línea lo pierdes unos metros más adelante con su ausencia. Llama la atención ver a Mascarell como central cuando tienes otros cuatro jugadores específicos para la demarcación esperando en el banquillo (Verdú, Magallán, González y John). Y habrá uno más cuando se recupere Enzo Roco.
Por otro lado, más dudas dejó el ‘invento’ de José Ángel Carmona en la posición de pivote. El defensa cedido por el Sevilla mostró una gran predisposición, se vació sobre el terreno de juego y tuvo en sus botas la opción de intentar el empate cuando se marchaba sólo contra Ter Stegen. Una jugada desafortunada que le supuso una lesión muscular.
En cuanto al partido, pese a que el Elche arrancó bien, forzó varios saques de esquina y generó buenas aproximaciones al área de Ter Stegen, en ningún momento fue capaz de inquietar al alemán porque no pudo superar a la defensa azulgrana. El equipo apenas pudo hacer daño con la pelota y sólo encontró la portería rival en los últimos diez minutos, con la entrada de Josan y el choque ya resuelto. Lucas Boyé estaba sancionado y Pere Milla, recién salido de lesión, no fue suficiente. En defensa el conjunto ilicitano estuvo ordenado en la primera parte, pero de nuevo volvió a cometer errores groseros que le condenaron en los segundos 45 minutos.
En definitiva, Beccacece tiene mucho trabajo por delante. A su favor está que cuenta con la confianza plena de su representante, Christian Bargarnik, y que gozará de un margen de tres meses para demostrar su valía. El técnico rosarino estuvo muy enérgico en la banda, dando indicaciones a sus futbolistas y haciendo constantes aspavientos. Ahora, tanto él como la plantilla, afrontan dos partidos a domicilio ante Osasuna y Girona en los que tendrán que dar un paso al frente más allá de las escasas opciones clasificatorias de cara a la salvación.
El descenso es cuestión de tiempo por lo que el Elche se juega algo mucho más importante en los últimos once partidos, y BKCC también, se ha de demostrar una idea de juego que permita acceder a los resultados para confiar en el líder de un proyecto que el próximo curso tendrá que buscar el ascenso en Segunda para recuperar la categoría perdida.